Un niño huye del caos en la obra Adiós a todos

Por: Lorena Jaimes

La casa de Miguel es un espacio pequeño. Sin hacer mucho esfuerzo puede apreciarse que algunos objetos no encajan allí: una cuchara, un vaso, una inyectadora, una botella de ron…

La forma alterada de estos elementos encaja con la familia de Miguel: un cúmulo de relaciones disfuncionales. Sin embargo, el niño continúa dibujando, sonriendo y hablando porque en el fondo, él también intenta huir del caos a través de su imaginación.

Aquella puesta en escena se complementa con un vestuario unicolor para cada personaje: rosado para mamá, azul para papá y verde para Javier. La directora de la obra Adiós a todos, Greymar Hernández, ha dicho: “La idea es adentrar al espectador en el mundo del niño. Y desde esta perspectiva, los colores simbolizan como él ve a cada personaje y lo que ese color representa para su vida”.

Para la directora, los elementos discordantes que conforman la escenografía son parte de las relaciones conflictivas de los personajes que mueven la pieza. Es así como la propuesta teatral se presentó en el Espacio Plural del Trasnocho Cultural, en el marco de la tercera edición del Festival de Jóvenes Directores.

Adiós a todos (2002) fue escrita por el dramaturgo español Luis García Arnau, a quien la directora conoció en 2015 en un evento organizado por la Embajada de España. La pieza centra su argumento en una familia disfuncional que se divide entre los problemas y las discusiones a las que deben enfrentarse diariamente.

Sobre la elección del texto, Hernandéz ha comentado: “Quería poner en escena los problemas que a diario atraviesa cualquier persona, cualquier familia, cualquier sociedad y cómo eso puede más que el consejo de mamá o papá, y cómo esos personajes se rinden ante lo que está sucediendo. Y luchan hasta cierto punto, pero luego se entregan. Entonces todo queda en manos del único que tiene la voluntad o la valentía de seguir adelante que es el hijo”.

El elenco que integra la pieza está conformado por Virginia Urdaneta (mamá), Irving Gutiérrez (papá), Karlina Fernández (Moisés) y Moisés Rivas (Javier); con producción e iluminación de Anthony Castillo y maquillaje de Antonio Freitas.

La autora señaló que, al principio, el papel del niño iba a ser realizado por un pequeño actor. “Cuando profundicé en el estudio del texto y en cuál iba a ser mi propuesta de dirección yo decidí elegir a Karlina porque un niño no sabría llevar el peso de esta historia” dijo.

Greymar Hernández es licenciada en Comunicación Social. En el teatro debutó como directora con la obra Si te vas a suicidar que sea lunes. Esta pieza estuvo nominada a cinco categorías en el Festival Creajoven y en el que recibió el galardón a la Mejor Musicalización.

Además, el año pasado ganó la categoría de Mejor Dirección por Un viaje con alas en el Festival de Teatro Interclubes. Sobre sus próximos proyectos, Hernández comentó que las ciudades de Madrid y Miami podrán disfrutar de las comedias Cita a ciegas Habitación 23 que se realizarán en el transcurso del año.

El Festival de Jóvenes Directores está en su fase de presentación de las ocho obras finalistas, de las cuales serán elegidas dos como ganadoras, por un jurado del que forman parte Diana Volpe, Eva Ivanyi, Dairo Piñeres, Armando Álvarez y Claudia Urdaneta, presidenta del Centro Cultural Chacao. Las obras ganadoras tendrán temporada en Trasnocho y en el CCCH, que apoya la iniciativa por segundo año consecutivo.

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